Wednesday, February 19, 2014

mi juego de la oca


No puedo evitar vivir la maternidad como el juego de la oca. Ahora ya no tengo que comprar mas pañales, avanza dos casilleros, pero el volumen de lavados ha aumentado levemente, retrocede un casillero, y si contamos la energía emocional que implica convencer al niño para que fucking mee cuando está jugando en la plaza, que es seguro un casillero y medio, creo que estoy peor que antes. El niño sabe andar en bicicleta como un pro, avanza dos casilleros, y retrocede tres entre la cantidad de tiempo y paciencia que requiere llegar a algún lugar, sin contar las discusiones cuanto el pendejo pretende andar en bicicleta en la calle. Pronto llegará el verano, eliminaremos las enervantes mediecitas, pero vaya a saber que otro casillero retrocederemos. Y así todo todo el tiempo.

Todo el tiempo me tengo que llamar a atención y obligarme a disfrutar de la felicidad de estar sana, de tener hijos sanos que crecen y son felices, que esta es mi vida, que no es un borrador.

Una lucha.
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D.

5 comments:

Salomè said...

te entiendo, debiera poner un pasacalle que me recuerde que hay solo una vida para disfrutarla.

Violante said...

Ja! acabo de poner hay que jugar más en el otro comentario y ahora leo esto. Preocuparse por todo el resto es natural cuando la base está, pero a veces es bueno recordarlo, agarrar el hilito del barrilete mental para que baje un poco.

Anonymous said...

Tal cuál!...desde Boston..."chutes&ladders"
Ahora quiero un juego de la oca para mis críos!

inés said...

Una amiga me dio un consejo que me pareció bueno, ella es re tranquila y mientras su hija jugaba yo veía que la miraba en silencio. Me dijo que su hermana que también tenía una hija de tres años era una histérica y se lo pasaba gritándole a la chiquita que obviamnte era una histérica también, y una descontrolada, entonces mi amiga me explicó su sistema: de tres que hace, le dejo pasar dos. Como que si cada cosa que hacía la chica ella le iba a decir algo se iba a volver loca y la iba a volver loca a la hija. Me pareció un buen dato. Pero no debe ser fácil relajarse.

desorganizada said...

así es, my friend.